ALT RELACIONES DE CALIDAD

Las relaciones de calidad y la importancia de la conversación en los equipos

En muchas ocasiones, las organizaciones cuentan en sus equipos con personas muy cualificadas, con mucho valor y un alto grado de conocimiento de su sector. En otras palabras, ¡son unos máquinas!

Es habitual que estas personas no consigan los resultados que se esperan dentro del equipo y su calidad se vuelva baja pese a las expectativas. ¿Qué es lo que ocurre? Por un lado, está la responsabilidad del líder, y por el otro, la responsabilidad del resto del equipo.

Aprender a gestionar las emociones del trabajador hace que la relación de los equipos marque la diferencia y se obtengan mejores resultados. Las relaciones de calidad requieren de dos asuntos imprescindibles: primero, el respeto, y segundo, el buen hacer de un líder, que sabe mantenerse en su sitio y no pierde los papeles ante situaciones desfavorables.

En relación con esta experiencia, encontramos esta secuencia de la película de animación Inside Out. En ella, vemos lo que no habría que hacer tanto en las relaciones familiares como en el ámbito de las amistades y los equipos.

Las emociones son las guías del cuerpo, muchas veces son las responsables de las actuaciones de las personas y también de sus relaciones. Estas relaciones están unidas de forma directa a las conversaciones.

¿Cuidas tus conversaciones? ¿Haces que sean relaciones de calidad?

Los comunicadores se embarcan continuamente en cientos de conversaciones, en distintos formatos, en los que la comunicación debe fluir de forma clara en todas las direcciones. Los buenos comunicadores tienen un número adecuado de conversaciones, con contenidos correctos, donde la información que se transmite es eficiente y cumple los objetivos, dando lugar a relaciones de calidad.

Un buen comunicador tiene que saber cómo construir una conversación, ya sea individual, colectiva, en equipo, etc.

No todas las conversaciones son de calidad. Por ello hay que delimitar cuántas conversaciones se necesitan para conseguir un objetivo y cuál es la información concreta que se quiere transmitir al receptor o receptores. Muchas veces, las conversaciones no tienen calidad porque el comunicador no tiene clara la información a transmitir, lo que hace que la conversación se pierda y no siga un rumbo fijo.

Todas las conversaciones deben tener una causa o un motivo. Si no existe un objetivo concreto, un porqué, es importante plantearse si tiene sentido desarrollar esa conversación.

Si dentro de una conversación existen varios objetivos, es necesario focalizarse en uno de ellos. Intentar abarcar diferentes metas y comunicar ideas muy dispersas hará que el mensaje principal pierda potencia.

Los buenos comunicadores tienen claro qué quieren transmitir, porqué y el tipo de repercusión que buscan con su conversación, por eso dan forma a los contenidos y a la estructura de la conversación y utilizan sus sentimientos a favor de esa conversación, buscando crear relaciones de calidad.

En Gato&Partners contamos con un completo decálogo, que hemos ido construyendo a través de experiencias con diferentes equipos y clientes, que recoge las pautas a tener en cuenta para crear conversaciones y relaciones de calidad.

La calidad de los resultados está relacionada de forma directa con la estructura de la comunicación, por ello es importante conocerla y buscar la consecución de los objetivos. ¿Quieres saber cómo? No te pierdas nuestros siguientes posts sobre la conversación de calidad.